lunes, 10 de febrero de 2014

Posiciones respecto del conocimiento

  • Lo primero que ha de quedarnos claro es que sobre el tema del conocimiento se pueden plantear muy 
    diferentes problemas, desde la posibilidad de conocer, y de conocer la verdad, hasta plantearnos cómo 
    conocemos, hasta dónde (límites) podemos conocer, etc. 
    Todos esos temas pueden servirnos para las comparaciones con la condición de que sean temas que se 
    traten en el texto, sólo habrá que relacionar qué dicen, y qué no, uno y otros autores sobre ese tema. 
    Ante el problema o tema de LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO nos surgen diferentes 
    corrientes (aunque no todas tiene por qué servirnos, usamos la que nos venga bien): 
     - Dogmatismo: Es la posición propia del llamado realismo ingenuo, que admite 
    la posibilidad de conocer las cosas en su ser verdadero o en sí, y también la realidad de 
    este conocimiento en el trato diario y común con las cosas. Se da por supuesta la 
    posibilidad del conocimiento, no hay problema alguno en el hecho de conocer, debido a 
    la confianza ilimitada en la capacidad cognoscitiva del sujeto. Ej. Los presocráticos, al 
    estar centrados en el problema de la naturaleza no encuentran problema alguno en su 
    conocimiento. Serán los sofistas los que entiendan la relación entre sujeto-objeto en el 
    conocimiento como problemática, y negarán todo conocimiento objetivo. 

     - Escepticismo: es la posición contraria al dogmatismo en este tema. Es la 
    corriente que afirma que no hay nada claro ni absolutamente incuestionable en el 
    conocimiento. Esto se debe a que constatan que por todas partes hay error, imprecisión 
    de los conceptos, falta de acuerdos en los planteamientos para resolver los problemas, 
    etc. La pluralidad, la diversidad y hasta contradictoriedad en las opiniones sobre todos 
    los aspectos de la realidad hace que el escéptico dude de todo, no se fíe. Es imposible el 
    conocimiento, bien sea: 
     - por la radical irracionalidad de la realidad, (el que la realidad sea de tal 
    forma que sea impensable, sin sentido), 
     - por la incognoscibilidad de la realidad, (no ya en sí misma sino que para 
    el ser humano no sea posible conocerla, sus estructuras sean deficientes, limitadas para 
    captarla) por la insuficiencia de la capacidad de conocimiento del ser humano, 
     - o bien por la deformación subjetiva de la realidad que provoca la 
    estructura cognoscitiva del sujeto. Por la relatividad de todo contenido de conocimiento, 
    ya que el escepticismo niega que el sujeto pueda aprehender la realidad en sí de las 
    cosas, su naturaleza, con independencia del modo peculiar de captación característico de 
    cada sujeto. El sujeto es prisionero de sus propios medios de percepción, sólo puede 
    conocer así la realidad, surgiendo una pluralidad y heterogeneidad de imágenes que no 
    puede saberse cuál de ellas es auténticamente veraz y fidedigna, por lo que no se puede 
    conocer la realidad en sí. 
    Esta posición aparece ya en la filosofía antigua con el relativismo de los Sofistas, por 
    ejemplo Protágoras presenta una tendencia claramente escéptica al poner en duda la 
    capacidad cognoscitiva humana para conocer determinado tipo de objetos. Y también en 
    Gorgias tenemos elementos para una concepción escéptica de la realidad. 
    Pero se afianza como escuela de la mano de Pirrón de Elis. Este escepticismo (ss. IV-I 
    a. C.), se divide en tres etapas, el antiguo o radical de Pirrón, el medio de Arcesilao y 
    Carneades, y el nuevo de Sexto Empírico. 
    Este escepticismo vuelve a resurgir en el Renacimiento con M. Montaigne, F. Suárez,... 
    Descartes empleará un escepticismo metódico, emplea la duda, pero no es un 
    escepticismo real, la duda es artificiosa, ficticia, la emplea como método para llegar a la 
    verdad. 

     - Relativismo: Posición muy relacionada con el escepticismo. Es una posición 
    esencialmente negativa sobre el problema de la posibilidad del conocimiento. Ahora 
    bien, no niega sin más que el conocimiento sea posible o que la verdad exista. Sostiene TEORÍA DEL CONOCIMIENTO 
    simplemente que la verdad y el conocimiento, posibles y existentes, carecen de validez 
    universal. Para el relativismo no hay verdades incondicionadas, objetivas, 
    absolutamente válidas. Toda verdad, todo conocimiento está limitado, restringido, es 
    relativo, condicionado por múltiples factores que hacen que lo que es válido, verdadero 
    en un determinado contexto pueda ser falso en otros. Esos factores que limitan o 
    restringen el ámbito de validez de la verdad, puede ser interno, intrínseco al sujeto que 
    conoce, bien sea el sujeto individual o bien el sujeto específico (la especie humana) por 
    su misma constitución cognoscitiva, o bien externo, debido al contexto histórico cultural 
    o a la utilidad del conocimiento. Surgen así cuatro modalidades de relativismo: 
    individual (limita la validez de la verdad y del conocimiento al sujeto singular, al sujeto 
    que juzga y conoce, es verdadero lo que le parece a éste verdadero. Nada es con 
    independencia del sujeto individual. Ej., Protágoras), específico (el punto de referencia 
    de la validez de la verdad es la especie en su conjunto. Aún cuando sí pueda haber una 
    verdad independiente de cada sujeto, no es posible una verdad universalmente válida), 
    cultural (no limita la validez de la verdad al individuo o a la especie, sino al ámbito 
    cultural o a la época histórica en la que se produce. No hay verdades universalmente 
    válidas, ni absolutas, la verdad es relativa, tiene una vigencia limitada, determinada por 
    la época en que surge) y pragmatista (limita la validez de la verdad y del conocimiento a 
    la práctica y a la acción. Verdadero no es la propiedad del pensamiento por su 
    adecuación con la realidad, verdadero será el juicio útil. La verdad es la utilidad). 

    [Crítica al relativismo que puede servir para sacar ideas a la hora de opinar en el texto 
    de Platón, o de Ortega y Gasset. 
    El relativismo, en todas sus modalidades, es autocontradictorio, incurre en el 
    contrasentido. Por un lado, afirmar que la verdad es relativa, que no hay verdades 
    universalmente válidas, es suponer de hecho, en la práctica, lo que en teoría se niega. 
    Cuando el relativista enuncia su tesis, considera que ésta reproduce una situación 
    objetiva, que en la realidad no hay verdades, con lo cual está reservándose lo que niega 
    para los demás, la objetividad, y la verdad. Y si el relativista afirmase que su tesis es 
    relativa, válida para el ámbito concreto que trate, ya estaría afirmando una tesis 
    universalmente válida (que la tesis relativista es relativa). Por otra parte, el concepto 
    fundamental del relativismo, el de verdad relativa, constituye un patente contrasentido. 
    La verdad es la propiedad del pensamiento por la que se corresponde o concuerda con el 
    ser, con la realidad. Y si se corresponde, se corresponde absolutamente, universalmente, 
    para todos los sujetos capaces de aprehender su correspondencia. En caso negativo, no 
    se corresponde para nadie. La verdad se halla definida por el principio de no 
    contradicción, que prescribe tajantemente la absoluta incompatibilidad de lo verdadero 
    y lo falso. De este modo, si la verdad fuese tan sólo relativa (válida sólo en un 
    determinado contexto), podría darse el caso de que un mismo contenido de 
    conocimiento (una misma proposición) fuese simultáneamente verdadero y falso, lo 
    cual es contradictorio, absurdo. 
    A pesar de todo, hemos de reconocer un fondo de verdad en la actitud relativista. El 
    relativismo ha puesto de relieve el carácter limitado, precario, relativo de la aprehensión 
    cognoscitiva humana. El hombre, ni puede conocer toda verdad, ni el conocimiento por 
    él de ella es siempre puro, integral aséptico. Múltiples y variados factores impiden un 
    conocimiento semejante: la educación, el carácter, el temperamento, el medio, la 
    tradición, etc. Estos factores hacen que el número y tipo de verdades asequibles al 
    hombre sean relativas, (ya que sólo puede captar una pequeña porción), pero no la 
    verdad, que por sí misma es absoluta, universalmente válida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario