lunes, 10 de febrero de 2014

Concepciones sobre la verdad

Ésta teoría constituye el eje central sobre el cual versa toda la doctrina del pragmatismo.
Russell explora los límites y distintos significados de ésta afirmación. Los pragmatistas pueden estar
completamente de acuerdo con la tradicional definición de la verdad como correspondencia o
adecuación a los hechos, aunque “el pragmatista difiere de los demás en lo que significa ‘acuerdo’”2 cuando
éste afirma que corresponder con los hechos es ser guiado hasta ellos o estar en contacto con ellos
utilizando en éste punto un lenguaje altamente metafórico y confuso.

 En el ensayo El Pragmatismo, incluido también en la colección Ensayos Filosóficos, Russell da
otra formulación del criterio de verdad de James; “La respuesta del pragmatismo es que si la creencia favorece
el objetivo que nos ha llevado a preguntarnos por su verdad la creencia es verdadera; y si no favorece ese objetivo, se
considera falsa.”3 formulación equiparable a las otras ya que favorecer el objetivo puede ser tomado
como sinónimo de resultar favorable para nuestras vidas, compensar ser creído o tener
consecuencias positivas.

 La noción de verdad de los pragmatistas es, según ellos, aplicable únicamente a casos
dudosos, excluyendo así de los límites de aplicación las tautologías o las simples cuestiones de hecho
en los cuales la aplicación del criterio de correspondencia o adecuación a los hechos resulta fácil.
Según los pragmatistas la adecuación con los hechos, entendiendo adecuación como la copia de la
realidad, resulta inadecuada en la medida en que “nos enfrentamos con abstracciones”4 explicando así el
uso metafórico del concepto de ‘adecuación’.

 El criterio de verdad de los pragmatistas recibe una tercera formulación por parte de Russell
en los términos siguientes “Una verdad es algo que compensa ser creído”5 Ésta expresión de la doctrina deja
abierta varias preguntas, en primer lugar ¿que significa que una creencia compense ser creída? La
respuesta es la siguiente “que las consecuencias de mantener esta creencia son mejores que las de rechazarla”6 La
aplicación de tal criterio se encuentra con un problema, la necesidad de saberes previos que a su vez
se encontraran frente al mismo problema y así ad infinitum. Ejemplo de saberes previos necesarios
son, en primer lugar saber que consecuencias se derivan de una creencia y en segundo lugar, de
entre éstas cuales son mejores y cuales peores.

 Con tal de mostrar los errores del análisis de los pragmatistas toma Russell como ejemplo el
credo católico romano, caso paradigmático de aplicación del criterio de verdad de los pragmatistas.
Con tal de aplicar el criterio de verdad de los pragmatistas, debemos en primer lugar determinar sus
consecuencias, siendo éstas postuladas (ya que afirma que las aceptemos arbitrariamente debido a la
dificultad de determinar las consecuencias reales de una creencia) por Russell como aportación un
cierto grado de felicidad contrapuesto a un cierto grado de necedad y dominación clerical.

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